Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 15 segundos
En un movimiento que consolida la estrategia del régimen para mantener el control territorial, nueve gobernadores del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han sido anunciados como candidatos a la reelección en los próximos comicios del 25 de mayo. El anuncio, realizado durante una reunión del Gran Polo Patriótico «Simón Bolívar» encabezada por Nicolás Maduro, revela la apuesta del régimen por la continuidad en regiones clave del país.
Los actuales gobernadores que buscan extender su mandato, el cual culmina en noviembre de 2025, son: Miguel Rodríguez (Amazonas), Luis José Marcano (Anzoátegui), Rafael Lacava (Carabobo), Víctor Clark (Falcón), José Alejandro Terán (La Guaira), Ernesto Luna (Monagas), Primitivo Cedeño (Portuguesa), Freddy Bernal (Táchira) y Gerardo Márquez (Trujillo).
La decisión de postular a estos nueve gobernadores refleja la confianza del régimen en su gestión y la intención de asegurar la victoria en estados estratégicos. La reelección de estos líderes regionales garantizaría la continuidad de las políticas del régimen y consolidaría su control sobre el territorio nacional.
Además de los gobernadores que buscan la reelección, el régimen también ha designado a Wilmer Rodríguez (Apure) y Elio Serrano (Miranda) como candidatos. Ambos son gobernadores encargados en sus respectivas regiones, tras la designación de Eduardo Piñate y Héctor Rodríguez como ministros del Trabajo y de Educación, respectivamente.
Quizás le pueda interesar esta otra noticia: ¡Maduro desafía a EE. UU.! Empresas extranjeras abandonan Venezuela
La estrategia del régimen de apostar por la reelección de sus gobernadores ha generado diversas reacciones. Sectores de la oposición han criticado la medida, argumentando que se trata de un intento de perpetuar el poder y restringir la alternancia política. Organizaciones de la sociedad civil han expresado su preocupación por la falta de garantías electorales y la posible manipulación de los resultados.
La campaña electoral para los comicios del 25 de mayo se perfila como un escenario de alta tensión política. La oposición buscará capitalizar el descontento popular y desafiar el control del régimen en las regiones. Sin embargo, el régimen cuenta con una maquinaria electoral bien aceitada y el control de los recursos del Estado, lo que le otorga una ventaja significativa.


