Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 46 segundos
En una nueva arremetida contra la oposición, Diosdado Cabello, figura clave del régimen venezolano y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), acusó sin pruebas contundentes a la líder opositora María Corina Machado de planear un ataque explosivo contra un conocido templo judío en Caracas.
La grave declaración fue realizada este miércoles durante la transmisión de su programa semanal, espacio utilizado frecuentemente por el oficialismo para lanzar acusaciones sin sustento legal contra sus adversarios políticos.
Cabello, conocido por su discurso agresivo y su cercanía con el aparato represivo del régimen, aseguró haber recibido una “carta” de uno de sus denominados “patriotas cooperantes”, donde se expone este supuesto plan terrorista en el que también estaría involucrado el excomisario Iván Simonovis, exiliado político y feroz crítico del chavismo.
“María Corina Machado, en cooperación con Iván Simonovis, tiene entre sus planes macabros atacar con explosivos un templo judío muy reconocido en Caracas. Atención compañeros, seguridad en esa zona”, afirmó Cabello, mirando a cámara con gesto intimidante.
La carta fantasma y los “patriotas cooperantes”
Cabello no mostró ningún documento durante su denuncia. La única fuente citada fue un supuesto “patriota cooperante”, término que en Venezuela suele referirse a personas anónimas que entregan información sin verificación formal, y cuya existencia rara vez se puede comprobar.
El señalamiento fue acompañado de una advertencia vaga: “Los que me están escuchando saben quiénes son”. Una frase que parece más una amenaza velada que una acción concreta de seguridad.
Según el “cooperante”, el objetivo del atentado sería “culpar a la Embajada de Irán y, en consecuencia, al chavismo”, en un supuesto intento de desestabilización internacional.
“Quizás le pueda interesar esta otra noticia”:
👉 Denuncian que 16 periodistas siguen presos bajo el régimen de Maduro
Sin pruebas ni credibilidad
Esta no es la primera vez que el régimen intenta vincular a María Corina Machado con actos violentos o conspirativos. La dirigente ha sido víctima constante de persecución política, con acusaciones de traición a la patria, terrorismo y conspiración, sin que ninguna haya prosperado en tribunales internacionales o independientes.
Su creciente popularidad, tanto dentro como fuera del país, ha generado nerviosismo en las filas del chavismo, que ha intensificado la narrativa del “enemigo interno” para justificar acciones represivas, vetos electorales y campañas de desinformación.
Manipulación religiosa: ¿nuevo recurso del régimen?
Analistas políticos y defensores de derechos humanos han condenado el uso de temas religiosos sensibles como herramientas de manipulación mediática. En este caso, involucrar un templo judío en una supuesta conspiración, sin presentar pruebas, es un acto sumamente irresponsable que podría generar tensiones innecesarias dentro de una comunidad religiosa históricamente respetada y pacífica.
La comunidad judía en Venezuela ha sido tradicionalmente respetuosa de la neutralidad política. Por eso, estas acusaciones infundadas podrían poner en riesgo su seguridad y son vistas como una maniobra del régimen para desviar la atención de los problemas internos.
¿Por qué ahora?
Expertos consultados apuntan a que este tipo de señalamientos aumentan en momentos de tensión política, especialmente cuando la oposición gana terreno en las encuestas y la comunidad internacional intensifica la presión sobre el régimen de Maduro.
Con la figura de María Corina Machado consolidándose como símbolo de resistencia democrática, el chavismo busca desacreditar su liderazgo apelando al miedo, la mentira y la confusión.
“Acusar a una mujer democrática de planear un atentado contra un templo judío es una táctica burda, peligrosa y desesperada”, señaló un dirigente opositor en el exilio, que pidió el anonimato por motivos de seguridad.
Iván Simonovis también en la mira
No es coincidencia que Iván Simonovis haya sido nombrado en la acusación. El excomisario, perseguido durante años por el chavismo, es una figura incómoda para el régimen por su experiencia en seguridad e inteligencia.
Simonovis se ha mantenido activo desde el exterior, brindando declaraciones y alertas sobre los vínculos del régimen venezolano con grupos irregulares y actores extranjeros.
Una estrategia repetida
La estrategia del régimen de crear enemigos imaginarios para justificar represión y vigilancia no es nueva. Durante años, ha utilizado acusaciones sin fundamento para justificar detenciones arbitrarias, inhabilitaciones políticas y restricciones a la libertad de prensa.
Tal como ha denunciado Human Rights Watch, el aparato chavista utiliza el poder judicial como herramienta de persecución política, mientras que los medios controlados por el Estado repiten acusaciones sin contrastar fuentes o verificar datos.
Conclusión
El señalamiento lanzado por Diosdado Cabello no solo carece de pruebas sino que además pone en peligro la integridad de comunidades religiosas y busca debilitar moralmente a quienes luchan por la libertad y la democracia en Venezuela.
Frente a la ausencia de evidencias, y en un país sin Estado de Derecho, este tipo de denuncias no son más que otra maniobra de intimidación disfrazada de “alerta de seguridad”.
Con información de:
Alertas 24
El Nacional


