Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 17 segundos
El régimen de Maduro rechaza propuesta de Bukele para intercambiar presos políticos por migrantes detenidos
En una muestra de arrogancia diplomática, el régimen de Nicolás Maduro rechazó rotundamente la propuesta del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, de realizar un intercambio entre migrantes venezolanos detenidos en El Salvador y presos políticos encarcelados en Venezuela.
A través de un extenso y enérgico comunicado emitido por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, el régimen calificó la iniciativa como un “canje forzado, ilegal y moralmente inadmisible”, encendiendo las alarmas de una posible escalada en la tensión diplomática entre ambos países.
El documento oficial tacha la propuesta de Bukele como una “aberración jurídica”, sin ningún sustento legal ni ético, acusando a El Salvador de querer equiparar a ciudadanos privados de libertad en Venezuela —por supuestos delitos graves— con migrantes que, según Caracas, estarían siendo detenidos de manera arbitraria y sin garantías procesales.
“Condicionar la liberación de inocentes a un intercambio con criminales sentenciados es un despropósito sin precedente en el marco de las relaciones internacionales”, señala el comunicado.
Régimen acusa a El Salvador de desapariciones forzadas y violaciones al derecho internacional
El régimen chavista también acusó al Estado salvadoreño de violar flagrantemente los derechos humanos de los migrantes venezolanos detenidos en su territorio, denunciando que no se les garantiza el acceso a defensa legal ni se les informa de los cargos en su contra, lo que a juicio de Caracas los convierte en víctimas de “desaparición forzada”.
Además, el régimen afirma que estos venezolanos estarían siendo “trasladados forzosamente a terceros países sin orden judicial”, lo cual constituiría una violación directa al Derecho Internacional Público y a los principios constitucionales incluso del sistema judicial estadounidense.
“La Corte Suprema de EE. UU. ha advertido sobre los límites legales de las deportaciones arbitrarias y la necesidad de respetar el debido proceso”, argumenta el texto oficial.
La Cancillería venezolana exige la liberación inmediata e incondicional de los 252 ciudadanos detenidos, advirtiendo que responsabiliza al gobierno de Bukele por cualquier daño físico o psicológico que puedan sufrir.
Quizás le pueda interesar esta otra noticia: El Vaticano publica las primeras imágenes del Papa Francisco en su ataúd tras su muerte
Bukele mantiene firme su postura: presos por presos
El presidente Bukele ha dejado claro que no cederá ante presiones del régimen chavista, asegurando que El Salvador no se convertirá en refugio de delincuentes disfrazados de migrantes. Su política de mano dura ha sido ampliamente respaldada por la población salvadoreña y aplaudida por sectores conservadores en toda Latinoamérica.
La iniciativa de Bukele —considerada por muchos como audaz y necesaria para combatir la migración irregular— propuso intercambiar a los venezolanos detenidos en su país por al menos 252 presos políticos que permanecen en cárceles venezolanas, algunos de ellos sin juicio previo y bajo condiciones inhumanas, según múltiples organismos internacionales de derechos humanos.
Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado en reiteradas oportunidades el uso de la prisión política como herramienta de represión dentro del sistema chavista, lo que da mayor legitimidad a la propuesta de Bukele.
Lea más sobre los presos políticos en Venezuela – Amnistía Internacional
Escalada diplomática en puerta: Caracas vs San Salvador
Con esta negativa categórica del régimen venezolano, se vislumbra un nuevo conflicto diplomático entre dos modelos de liderazgo antagónicos: el populismo autoritario de Maduro, que se aferra al poder a costa de la represión interna, y el liderazgo firme de Bukele, que busca blindar su país de la criminalidad importada bajo el disfraz de migración.
La comunidad internacional observa con atención, mientras se suman voces que apoyan la propuesta del mandatario salvadoreño como una forma legítima de presionar al régimen de Maduro para liberar a sus presos de conciencia.
Este nuevo capítulo en la política regional deja claro que el modelo chavista sigue generando migración masiva y confrontaciones, incluso con naciones que comparten cercanía geográfica y vínculos históricos como El Salvador.
Con información de:
Alertas 24


