Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 2 segundos
La controversia territorial entre Venezuela y Guyana ha alcanzado un nuevo punto crítico. Nicolás Maduro, ha lanzado un desafío directo al presidente guyanés, Irfaan Ali, instándolo a un encuentro «cara a cara» para abordar la disputa sobre el Esequibo. En un giro retórico cargado de simbolismo, Maduro comparó a Ali con Volodímir Zelenski, el presidente de Ucrania, en un intento de subrayar lo que percibe como una actitud «guerrerista» por parte de Guyana.
Este llamado se produce tras las denuncias de Ali sobre la presunta incursión de un buque militar venezolano en aguas que Guyana considera propias, pero que Venezuela reclama como parte de su territorio. La respuesta del régimen de Maduro no se hizo esperar, y llegó con un tono que muchos han interpretado como una amenaza velada.
«He solicitado que se convoque de inmediato, desde hace cinco días, una reunión del acuerdo de Argyle para demostrarle, cara a cara, cómo está violando las leyes internacionales y cómo está utilizando el mar por delimitar», declaró Maduro. Añadió con vehemencia: «El señor Irfaan, presidente de Guyana, debe rectificar de inmediato y dejar de provocar a Venezuela, dejar de violar las leyes internacionales, sentarse, hablar cara a cara conmigo. ¿O es que tiene miedo?».
Maduro acusa a Guyana de haber «entrado en una espiral guerrerista contra Venezuela» y, en consecuencia, considera «totalmente acertado calificar al presidente de Guyana como el Zelenski del Caribe». Esta comparación, que evoca el conflicto en Ucrania y el respaldo de Maduro al presidente ruso Vladimir Putin, busca resaltar la gravedad de la situación desde la perspectiva venezolana.
Quizás le pueda interesar esta otra noticia: Hallan sin vida a venezolana desaparecida en Chile: su hermana encontró el cuerpo +VIDEO
La raíz de esta creciente tensión se remonta a 2015, cuando la empresa ExxonMobil descubrió importantes yacimientos de petróleo en aguas pertenecientes a Guyana, lo que convirtió al país en poseedor de una de las mayores reservas de crudo del mundo. Este hallazgo reavivó la disputa por el control del territorio Esequibo, una región de 160.000 km2 rica en recursos naturales.
En el último episodio de esta disputa, la Fuerza Armada venezolana ha negado categóricamente la incursión denunciada por Guyana, mientras que Maduro ha acusado a este último país de mantener una actitud «guerrerista». Guyana, por su parte, se aferra al Laudo Arbitral de 1899 como fundamento de su soberanía sobre el Esequibo, y ha solicitado a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que ratifique dicho laudo.
Venezuela rechaza la jurisdicción de la CIJ en este caso, y en su lugar reivindica el Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado antes de la independencia de Guyana, que anuló el laudo de 1899 y estableció las bases para una solución negociada.
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta situación, que amenaza con desestabilizar la región. La escalada de declaraciones y acusaciones entre ambos países ha generado un clima de incertidumbre, y muchos instan a las partes a retomar el diálogo y buscar una solución pacífica y duradera a la controversia.
La importancia estratégica del Esequibo, con sus vastos recursos naturales, hace que este conflicto sea especialmente delicado. La presencia de importantes reservas de petróleo y otros minerales ha despertado el interés de potencias extranjeras, lo que añade una capa adicional de complejidad a la situación.
En este contexto, la comunidad internacional ha instado a Venezuela y Guyana a mantener la calma y a evitar acciones que puedan agravar aún más la tensión. Se espera que ambos países puedan encontrar un camino hacia la negociación y el entendimiento, en aras de la paz y la estabilidad en la región.
Con información de:
- Agencia France-Presse (AFP).
- Reuters.


