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Maduro conmemora 12 años de un triunfo electoral polémico

🗳️ Maduro conmemora 12 años de un triunfo electoral polémico

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Este lunes 14 de abril de 2025, Nicolás Maduro celebró el aniversario número doce de su llegada al poder tras las elecciones presidenciales de 2013, en las que fue declarado ganador por una diferencia mínima frente a su rival Henrique Capriles Radonski. En medio de un escenario político que aún arrastra las secuelas de aquella jornada, el líder chavista utilizó sus redes sociales para reafirmar su permanencia al frente del régimen.

“Hace 12 años fui electo como el primer presidente chavista de la historia, en una jornada heroica, con un triunfo popular y justo”, escribió Maduro a través de su canal de Telegram.

El mensaje, enmarcado por un tono de victoria y resistencia, busca reforzar la imagen de continuidad ideológica del chavismo, pese al profundo rechazo que gran parte de la población expresa ante la crisis estructural que vive el país desde entonces.


Un resultado electoral bajo cuestionamiento

El 14 de abril de 2013, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró como ganador a Nicolás Maduro, entonces presidente encargado tras la muerte de Hugo Chávez. Obtuvo 7.587.579 votos, lo que representó el 50,61 % del total, mientras que su contrincante, Henrique Capriles, logró 7.363.980 sufragios (el 49,12 %).

La diferencia entre ambos fue de apenas 1,49 %, lo que desató una oleada de impugnaciones y protestas que, según organizaciones independientes, fueron reprimidas por fuerzas del régimen con saldo de varios fallecidos y decenas de heridos. Muchos sectores calificaron aquel resultado como ilegítimo y denunciaron irregularidades durante el proceso.

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Un discurso reiterativo y alejado de la realidad

En su mensaje conmemorativo, Maduro afirmó haber sido “leal a su juramento de preservar la paz”, una afirmación que contrasta con los hechos documentados por distintas organizaciones de derechos humanos sobre la represión de protestas, la persecución política y el colapso institucional durante sus años en el poder.

“Ante cada batalla, embestida y ataque hemos salido victoriosos, más fuertes y comprometidos con la misión que tenemos de garantizar la máxima felicidad suprema”, dijo en tono triunfalista.

No obstante, la retórica del régimen no logra esconder la dura realidad: migración masiva, pobreza extrema, sistema de salud colapsado, y una economía pulverizada por la hiperinflación y el control estatal.


Doce años de poder y de crisis

Desde que asumió el cargo en 2013, Maduro ha sido reelegido en 2018 en medio de un proceso altamente cuestionado por la comunidad internacional, al que no se presentaron los principales líderes opositores por considerar que no existían condiciones democráticas. Varios gobiernos occidentales y organismos multilaterales desconocen la legitimidad de ese segundo período.

El chavismo ha logrado mantenerse en el poder gracias al control institucional, el respaldo de las Fuerzas Armadas y una estructura de poder basada en la coacción y el clientelismo. Según el Observatorio de Conflictividad Social, desde que Maduro fue proclamado presidente han ocurrido más de 70.000 protestas sociales, muchas de ellas reprimidas violentamente.


Un país que exige respuestas

Mientras el régimen celebra con consignas y propaganda, millones de venezolanos enfrentan una crisis sin precedentes, con servicios públicos colapsados, sueldos que no alcanzan ni para cubrir lo básico y un sistema político cerrado a la alternancia. La cifra de migrantes venezolanos supera los 7 millones, según datos de la ONU, y sigue en aumento.

La promesa de “felicidad suprema” se ha convertido en una ironía amarga para quienes deben hacer colas para conseguir gasolina, sufren apagones constantes o viven sin acceso a agua potable. Aun así, desde el Palacio de Miraflores, Maduro insiste en mostrarse como un líder firme y “vencedor de cada batalla”.

Para entender el contexto internacional de este tipo de liderazgos, puedes revisar este artículo de Human Rights Watch, donde se detalla la situación actual en Venezuela desde una perspectiva de derechos humanos.


¿Qué dicen los analistas?

Diversos expertos coinciden en que este tipo de celebraciones tienen una intención más propagandística que histórica. “No hay nada que celebrar cuando el país está en ruinas”, comentó un politólogo de la Universidad Central de Venezuela, quien pidió mantenerse en el anonimato.

En efecto, la narrativa del régimen busca resucitar la mística del chavismo en medio de un escenario electoral cada vez más desafiante, en especial de cara a los comicios presidenciales programados para 2025, los cuales siguen generando desconfianza por la falta de garantías mínimas.

Con información de:
EFE y Human Rights Watch

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