Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 32 segundos
Inundación en Guanarito: familias rurales claman ayuda tras perderlo todo
Las intensas precipitaciones que afectan al sur del estado Portuguesa están dejando consecuencias devastadoras en comunidades agrícolas de Guanarito. Durante más de una semana, el río Guanare se ha salido de su cauce, provocando el colapso de terrenos, la destrucción de viviendas, y el arrasamiento de cultivos y ganado, lo que ahoga las esperanzas de los pobladores.
En la parroquia La Capilla, áreas como El Tigre, La Paragua, Galapaguitos, Playa Blanca, Nueva Gallinita y Gallinita I están totalmente anegadas. Las imágenes y videos difundidos por los mismos residentes —quienes utilizan redes sociales para visibilizar la tragedia— muestran cómo el agua cubre viviendas, enseres domésticos, y deja a los animales atrapados e indefensos.
“Hemos perdido nuestros hogares”: testimonio desgarrador
Según Adolfo Fernández, habitante de la zona, el embate del río se intensificó el martes 24 de junio, marcando el inicio de una situación crítica:
“El río se desbordó, abrió bocas y arrasó con nuestros terrenos y casas. Perdimos maíz, plátanos, yansin, hasta el ganado. Hemos perdido nuestro hogar”.
Los vecinos, desesperados, han improvisado barreras con cientos de sacos de arena, impulsados por la solidaridad de comerciantes y pobladores, pero las corrientes superan cualquier esfuerzo improvisado.
Quizás le pueda interesar esta otra noticia
Otro preso político muere en Tocorón bajo custodia del régimen
Impacto agrícola y riesgo alimentario
La región, tradicionalmente dedicada a la ganadería y cultivo de alimentos básicos, enfrenta ahora una emergencia económica. La pérdida de siembras de maíz, plátano y yansin, junto con el ahogamiento de ganado, cerdos y aves, pone en riesgo el sustento de numerosas familias.
Sin vías de comunicación y con serias restricciones al transporte, la producción local —pilar de la economía regional— se ve severamente afectada. Expertos en desarrollo rural y el sector privado advierten que este tipo de eventos intensifican la crisis alimentaria en las zonas rurales.
Respuesta comunitaria e improvisada
Desde el viernes 27 de junio, cientos de habitantes de La Paragua y zonas aledañas, organizados en cuadrillas de hasta 40 personas, han trabajado sin descanso para contener el avance del agua con sacos y cabuya. Sin embargo, la incesante lluvia sigue complicando la labor:
“Dios quiera que deje de llover para que el agua baje un poco”, rezan entre resignados y esperanzados.
Protección Civil y los Bomberos locales han activado operativos preventivos, evaluando puntos críticos como El Río, José Antonio Páez, Matadero, Chepa Aponte, Morrones, Simón Bolívar, Los Gabanes y Paso Real. Han recomendado evacuaciones preventivas, suspendido servicios eléctricos y realizado monitoreo continuo.
Alerta y solicitud de apoyo oficial
El director de la Alcaldía, Felipe Jiménez Dueño, pidió declarar alerta temprana en Guanarito y solicitó apoyo inmediato del régimen nacional, así como de los ministerios correspondientes. En su comunicado, enfatizó la necesidad de:
- Dotación urgente de suero antiofídico, ante la proliferación de serpientes y fauna venenosa.
- Campañas de fumigación para prevenir enfermedades como dengue y leptospirosis.
- Coordinación interinstitucional para activar protocolos de asistencia.
“La situación requiere atención urgente para garantizar la integridad de la población”, concluyó Jiménez.
Solidaridad en acción: campaña de donaciones
Ante la emergencia, comerciantes y grupos comunitarios han lanzado una campaña para recolectar ropa, calzado, alimentos y medicinas. A través de WhatsApp y Telegram han pedido ayuda para atender a niños y adultos en estado de vulnerabilidad.
Este esfuerzo solidario complementa las acciones oficiales y refuerza el llamado a la responsabilidad colectiva en momentos de crisis.
Tecnología puede marcar la diferencia
Muchas áreas rurales carecen de acceso rápido a asistencia técnica, por lo que introducir drones para evaluación de áreas anegadas, aplicaciones de alerta temprana por SMS, y sistemas de bombeo móvil podría acelerar el diagnóstico de daños y la respuesta humanitaria.
En zonas rurales afectadas, estas herramientas pueden reducir el tiempo de evacuación, mejorar la planificación de campamentos temporales y garantizar el acceso a recursos básicos con más eficiencia.
Un llamado al régimen para actuar con urgencia
Mientras los vecinos hacen lo que pueden para mitigar el desastre, el silencio o la lentitud oficial sobre una infraestructura hídrica robusta y carreteras rurales adecuadas profundizan el desamparo.
La situación en Guanarito evidencia una crisis estructural: el abandono sistemático de zonas agrícolas por falta de inversión pública y políticas preventivas eficaces.
La respuesta del régimen nacional y las acciones propuestas por el alcalde determinarán si esta emergencia se convierte en un desastre al que podrían haberse anticipado.
Con información de Portuguesa Reporta


