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La infraestructura de Portuguesa se encuentra en estado crítico tras el impacto de fuertes lluvias que han azotado la región durante las últimas semanas. De acuerdo con el balance oficial, 34 puentes han sufrido graves afectaciones estructurales en distintos municipios, lo que representa un serio riesgo para la movilidad, el comercio y la seguridad de los habitantes.
Los municipios Turén, Santa Rosalía y San Rafael de Onoto, en el eje cerealero del estado, fueron los más afectados este miércoles. Sin embargo, desde hace más de tres semanas, las inundaciones mantienen bajo el agua a Papelón, Guanarito y San Genaro de Boconoíto, en la zona llana de Portuguesa.
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Puentes inservibles y paso cerrado en Río Acarigua
El puente sobre el río Acarigua, ubicado en la Troncal 05, fue cerrado de emergencia debido al riesgo inminente de colapso. Según declaraciones del gobernador regional, Primitivo Cedeño, la estructura está severamente comprometida, por lo que se ordenó su refuerzo urgente con apoyo técnico del Ministerio de Transporte.
“Tenemos una situación altamente crítica en este puente. Las bases han cedido por completo y el tránsito está prohibido hacia la parroquia Río Acarigua”, advirtió.
Cedeño también inspeccionó daños en puentes sobre la autopista José Antonio Páez, la carretera nacional Píritu-Turén y varias otras zonas de tránsito vital, declarando que el estado se encuentra “trabajando al máximo de su capacidad”. Sin embargo, las quejas ciudadanas por la lenta respuesta y la falta de maquinaria especializada se han multiplicado en redes sociales.
Viviendas afectadas y más de 2.000 km de vialidad colapsados
La magnitud de los daños supera las capacidades operativas del estado, y los esfuerzos realizados hasta ahora por el régimen parecen insuficientes. Según cifras oficiales, más de 3.800 viviendas han sido impactadas directamente por las precipitaciones, y 2.000 kilómetros de vialidad presentan condiciones de intransitabilidad.
En total, 11 de los 14 municipios de Portuguesa han sufrido algún tipo de afectación. Cedeño reconoció la gravedad de la emergencia y mencionó que se están realizando labores de canalización de ríos, reparación de alcantarillas y refuerzo de puentes, pero no dio detalles concretos sobre plazos ni recursos disponibles.
Una crisis previsible, sin previsión del régimen
El colapso vial y la vulnerabilidad de la infraestructura no son hechos nuevos. En repetidas ocasiones, ingenieros y organismos civiles han alertado sobre el abandono progresivo de la red vial venezolana. A pesar de ello, el régimen de Nicolás Maduro ha desatendido las advertencias, y solo responde tras los desastres.
El embalse Las Majaguas, en el municipio San Rafael de Onoto, también se encuentra comprometido. La crecida del río Cojedes arrastró sedimentos y vegetación que terminaron obstruyendo parcialmente la torre toma, lo que podría afectar el suministro de agua a comunidades enteras.
El ministro de Aguas, Carlos Mast, visitó la zona en la noche del miércoles junto con comisiones del Ministerio de Obras Públicas, Vivienda y Transporte, pero habitantes de la región reclaman que las visitas no se traducen en soluciones concretas.
Emergencia nacional sin respuestas eficaces
Más allá del discurso oficial, la realidad en Portuguesa es desoladora. Muchos pobladores han perdido cultivos, animales y enseres. La economía local —dependiente en gran parte de la producción agrícola— también está sufriendo los efectos de la parálisis vial y la incomunicación.
“Estamos críticos”, admitió el gobernador en un tono poco alentador.
Portuguesa representa el corazón agrícola del país, y los daños estructurales amenazan con agravar el desabastecimiento de productos esenciales. La falta de mantenimiento preventivo, la escasa inversión en infraestructura y la ineficiencia de los organismos controlados por el régimen se hacen evidentes en momentos como este.
La situación en Portuguesa revela una verdad incuestionable: el abandono estatal está costando vidas y destruyendo comunidades enteras. Las lluvias no se pueden controlar, pero la falta de planificación y de respuestas eficientes sí es responsabilidad directa de quienes dirigen el país.
Con información de Últimas Noticias


