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Régimen chavista repatria a 174 venezolanos expulsados de EE. UU.
Un nuevo grupo de 174 migrantes venezolanos, compuesto por 145 hombres y 29 mujeres, regresó este miércoles 23 de abril a Venezuela tras haber sido deportado desde Estados Unidos, según comunicó el régimen de Nicolás Maduro. El vuelo que transportó a los ciudadanos fue operado por Conviasa, la aerolínea estatal, a través de un avión Airbus 340-200, que partió desde el Aeropuerto Internacional de Palmerola, en Honduras.
La operación se enmarca dentro del Plan Vuelta a la Patria, relanzado por el régimen en febrero de este año con el objetivo de “reinsertar” a los ciudadanos que migraron en busca de mejores condiciones de vida, pero que han sido rechazados por los países receptores.
Desde su reactivación, el plan ha repatriado a 2.731 venezolanos, de acuerdo con cifras ofrecidas por voceros del régimen chavista. Este número representa apenas una fracción mínima de los más de 7 millones de venezolanos que han abandonado el país en la última década debido al colapso económico, la hiperinflación, la inseguridad y la falta de servicios básicos.
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Propaganda disfrazada de ayuda humanitaria
Aunque desde el aparato oficialista se intenta presentar estos retornos como logros humanitarios, analistas coinciden en que se trata más bien de maniobras propagandísticas que buscan proyectar una falsa imagen de control y benevolencia del régimen chavista. La realidad es que la mayoría de los repatriados no regresan por voluntad propia, sino que lo hacen tras ser forzados a abandonar países como EE. UU., donde se les niega el asilo o el estatus legal por diversas razones.
El uso del avión estatal de Conviasa, además, ha sido objeto de críticas por parte de la oposición y organismos internacionales, ya que la aerolínea se encuentra sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por sus vínculos con el régimen de Maduro. Ver sanciones de OFAC.
Por otro lado, la elección de Honduras como punto de tránsito no es casual, ya que ese país ha intensificado sus políticas de control migratorio en los últimos meses, en coordinación con EE. UU., lo que ha resultado en un aumento de deportaciones de venezolanos que buscan llegar a la frontera norteamericana.
El “regreso” como estrategia de control
Distintos informes apuntan a que algunos migrantes repatriados han sido objeto de vigilancia e incluso persecución política a su retorno, sobre todo aquellos que previamente manifestaron su rechazo al régimen. La ONG Foro Penal y organizaciones de derechos humanos han denunciado casos de detención arbitraria y citaciones por parte del SEBIN tras el retorno al país.
Este tipo de operaciones también permiten al régimen recopilar información de inteligencia sobre ciudadanos que alguna vez emigraron, generando un clima de temor e incertidumbre entre quienes aún se encuentran en el extranjero.
En este contexto, resulta evidente que el Plan Vuelta a la Patria no es una simple política migratoria, sino una herramienta del aparato chavista para reforzar su narrativa y ejercer control sobre quienes se atrevieron a abandonar el país.
Los retornados se enfrentan al mismo infierno
Los venezolanos que regresan se encuentran nuevamente con una nación en ruinas: salarios miserables, escasez de medicamentos, fallas eléctricas y represión política. Muchos de los repatriados reconocen que su deseo es volver a intentarlo tan pronto como tengan una nueva oportunidad, incluso si eso significa exponerse otra vez al peligroso tránsito por la selva del Darién o a los coyotes en Centroamérica.
Con información de:
El Cooperante y Departamento del Tesoro de EE. UU.


