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El venezolano José Gregorio González viajó a Estados Unidos con la esperanza de donar un riñón a su hermano gravemente enfermo. Sin embargo, hoy se encuentra detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y enfrenta el riesgo inminente de ser deportado a Venezuela, según informó NBC News.
Su hermano, José Alfredo Pacheco, padece insuficiencia renal terminal y necesita urgentemente un trasplante. Ambos residen en Cicero, Illinois, y han recibido el apoyo de la comunidad, que ha alzado su voz para impedir la deportación de González y permitirle salvar la vida de su hermano.
Una lucha contra el tiempo
El pasado lunes, la organización sin fines de lucro The Resurrection Project organizó una vigilia exigiendo la liberación humanitaria de González para que pueda concretar la donación. La situación se tornó aún más crítica tras la reanudación de los vuelos de deportación a Venezuela la semana pasada.
Tovia Siegel, directora del Departamento de Justicia para Inmigrantes de The Resurrection Project, advirtió que González podría ser deportado en cualquier momento, lo que impediría el procedimiento médico que su hermano necesita con urgencia.
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Un caso de vida o muerte
Desde que llegó a EE.UU. el año pasado, González ha estado al lado de Pacheco, quien debe someterse a diálisis tres veces por semana. El 3 de marzo, tras una sesión de diálisis, González fue arrestado por agentes de ICE al salir de casa y trasladado al Centro de Detención del Condado de Clay en Indiana.
Aunque solicitó asilo, no superó la entrevista inicial de temor creíble y se emitió una orden de deportación en su contra. No obstante, se le permitió quedarse en el país bajo supervisión del ICE, utilizando un dispositivo de monitoreo GPS.
Según The Resurrection Project, González no tiene antecedentes penales y ha cumplido con todos los requisitos desde su llegada a EE.UU. «Él solo quería cuidar a su hermano y donarle un riñón», afirmó Siegel.
Sin la donación, Pacheco enfrentaría una espera de hasta cinco años para recibir un riñón de un donante fallecido, lo que reduciría sus probabilidades de supervivencia. De ser deportado, González no solo perdería la oportunidad de salvar la vida de su hermano, sino que también podría afectar a otros pacientes en lista de espera, ya que podría participar en un intercambio de riñones.
La comunidad ha hecho un llamado a las autoridades estadounidenses para concederle un permiso humanitario. Organizaciones como ACLU han denunciado casos similares y abogan por la protección de inmigrantes en situaciones de extrema necesidad médica.
Para más información sobre derechos de inmigrantes en EE.UU., puede visitar Immigrant Legal Resource Center.
Con información de: El Cooperante


