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Una noche de música terminó en tragedia nacional
Lo que prometía ser una celebración musical terminó en una catástrofe sin precedentes. El reconocido cantante dominicano Rubby Pérez, ícono del merengue, falleció la noche del lunes 8 de abril mientras ofrecía una presentación en la discoteca Jet Set de Santo Domingo, tras el colapso total del techo del establecimiento, que se desplomó sobre decenas de personas.
El hecho dejó hasta ahora al menos 79 fallecidos y más de 150 heridos, según el balance preliminar entregado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de República Dominicana. La cifra podría aumentar debido a la gravedad de algunos lesionados y los cuerpos aún atrapados bajo los escombros.
La confirmación del deceso de Rubby Pérez
La muerte del artista fue confirmada por su mánager en Estados Unidos, Enriquito Paulino, quien informó que el cuerpo fue hallado entre los restos del lugar alrededor de las 5:00 p. m. (hora local). El canal Noticias SIN reportó que la familia del cantante, que esperaba un milagro, fue notificada por los equipos de emergencia del fatal desenlace.
“Estamos devastados. Rubby era un ícono del merengue y un referente para generaciones enteras. Su partida deja un vacío enorme en la música latina”, dijo su representante.
Aunque varios medios dominicanos han dado por oficializada la noticia, el director del COE, Juan Manuel Méndez, declaró que el cadáver aún no ha sido certificado por medicina legal. No obstante, la familia y su equipo han confirmado públicamente su fallecimiento.
Pánico y caos: el momento del derrumbe
Videos grabados por asistentes al evento muestran el momento exacto en que el techo comenzó a desplomarse. Primero se oyó un estruendo, seguido por gritos, confusión y desesperación. Minutos después, toda la estructura cayó, atrapando a decenas de personas.
“¡Se cayó algo!”, gritó un espectador segundos antes del derrumbe total. El ambiente de fiesta se convirtió en un escenario de horror.
La discoteca Jet Set, una de las más emblemáticas de la capital dominicana, tenía capacidad para más de 1.700 personas entre mesas y asistentes de pie. El lugar estaba repleto al momento del incidente.
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Tareas de rescate continúan bajo presión
Más de 370 rescatistas y 150 ambulancias trabajan sin descanso en el lugar del siniestro, removiendo escombros de concreto, acero y láminas de zinc en busca de sobrevivientes. Las autoridades han desplegado maquinaria pesada y drones para acelerar las labores de búsqueda.
Entre los fallecidos también figuran figuras públicas como el exbeisbolista Octavio Dotel y Nelsy Cruz, gobernadora de la provincia de Monte Cristi, lo que aumenta el impacto del suceso a nivel nacional.
Una leyenda del merengue se despide
Rubby Pérez, cuyo nombre real era Roberto Antonio Pérez Herrera, tenía 69 años y era considerado una de las voces más potentes y representativas del merengue dominicano. Su formación musical comenzó en el Conservatorio Nacional de Santo Domingo y fue miembro de agrupaciones como Los Hijos del Rey y la famosa orquesta de Wilfrido Vargas.
Alcanzó la fama con temas como Volveré, El Africano y Buscando tus besos, canciones que marcaron una época dorada del merengue. Su carrera dejó una huella imborrable en América Latina.
En redes sociales, varios artistas han reaccionado con profundo dolor. Uno de los primeros fue el también cantautor dominicano Sergio Vargas, quien publicó una emotiva fotografía con Rubby Pérez y escribió:
“Se nos fue la voz más alta del merengue. El ídolo, el amigo, el mejor cantante que ha tenido nuestro género. Estoy destrozado.”
Indignación por falta de control estructural
Este trágico hecho ha generado duras críticas hacia el régimen dominicano por falta de supervisión e inspección técnica de locales nocturnos, especialmente aquellos con gran afluencia de personas. Muchos cuestionan cómo un sitio tan concurrido no contaba con mantenimiento estructural adecuado ni alertas preventivas.
Organizaciones de derechos civiles y expertos en ingeniería exigen que se abra una investigación exhaustiva, no solo para determinar las causas del desplome, sino también para establecer responsabilidades legales y evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.


