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La violencia en Oriente Medio se recrudece sin tregua. Este miércoles 7 de mayo, más de 100 civiles palestinos fueron asesinados por el ejército israelí en distintos bombardeos lanzados sobre zonas densamente pobladas de la Franja de Gaza, principalmente en el área norte, donde las ofensivas alcanzaron mercados, restaurantes y escuelas convertidas en refugios para desplazados.
El Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, confirmó que al menos 105 personas perdieron la vida y más de un centenar resultaron heridas en un nuevo episodio de brutalidad que agrava aún más la catástrofe humanitaria en la región.
Escuelas, mercados y restaurantes: blancos de los ataques
La mayoría de las muertes se registraron en el norte de Gaza, donde 79 personas fueron asesinadas tras intensos bombardeos dirigidos a zonas civiles. Según medios locales, las fuerzas israelíes impactaron directamente en lugares con alta concentración de personas: un mercado, un restaurante y dos escuelas administradas por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA).
“Entre las víctimas había niños, mujeres y un periodista palestino”, confirmaron fuentes médicas y de la Defensa Civil de Gaza. En total, los bombardeos en el norte causaron al menos 39 muertos solo en dos ataques, además de más de 80 heridos.
En la escuela Abu Hamisah, ubicada en el área central de Bureij, otro ataque aéreo nocturno dejó un saldo de 33 personas fallecidas, entre ellas nueve niños y seis mujeres que habían buscado refugio en el lugar. La cifra fue confirmada por fuentes médicas y los cuerpos de emergencia locales.
Otro centro educativo, la escuela Karama, también fue blanco de las bombas israelíes. Este lugar albergaba a personas desplazadas desde otras zonas devastadas por el conflicto. Allí murieron al menos 24 personas, entre ellas el periodista Nour El Din Matar Abdo, quien cubría el impacto del conflicto sobre los civiles.
Imágenes de horror desde las morgues
Fotografías compartidas desde el hospital Al Shifa, en ciudad de Gaza, muestran escenas desgarradoras: cuerpos ensangrentados de hombres, mujeres y niños yacen sobre el suelo de baldosas, sin espacio en las camillas. Muchos de ellos fueron trasladados en vehículos improvisados como remolques y carretillas, dada la falta de ambulancias y combustible.
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Hamás habla de “limpieza étnica” y exige acción internacional
Ante la masacre, la organización islamista Hamás, que controla políticamente la Franja de Gaza, acusó a Israel de llevar a cabo una “limpieza étnica sistemática” contra el pueblo palestino. La agrupación hizo un nuevo llamado a la comunidad internacional para que se tomen medidas urgentes y se frene la violencia.
“¿Cuántos niños más deben morir para que las potencias mundiales reaccionen?”, declaró un portavoz de Hamás citado por medios regionales.
Diversos organismos de derechos humanos y agencias internacionales han expresado su preocupación por la falta de respeto a los principios del Derecho Internacional Humanitario, que prohíbe atacar zonas civiles y obliga a proteger a la población no combatiente en conflictos armados.
Crisis humanitaria: Gaza al borde del colapso
La situación humanitaria en la Franja de Gaza ya era desesperada antes de esta última oleada de ataques. Ahora, con miles de desplazados, hospitales colapsados, falta de alimentos y sin electricidad ni agua potable, la población civil enfrenta una catástrofe sin precedentes.
Organizaciones humanitarias han denunciado que los corredores de ayuda no están funcionando, y que las fuerzas israelíes bloquean el paso de suministros esenciales. Muchos médicos aseguran que están realizando cirugías sin anestesia, mientras otros hospitales simplemente han dejado de operar por falta de insumos básicos.
A esto se suma la imposibilidad de salir del territorio. Las fronteras están cerradas y los bombardeos no cesan, lo que ha llevado a la ONU a describir la situación como una “zona de muerte total”.
La comunidad internacional, en silencio
A pesar del horror documentado, las grandes potencias se mantienen en silencio o con tibias condenas. Ni Estados Unidos ni la Unión Europea han llamado directamente a un alto al fuego. En cambio, muchos gobiernos continúan brindando apoyo diplomático o militar a Israel, lo que ha sido duramente criticado por sectores humanitarios.
La pregunta que se repite en redes sociales y medios alternativos es: ¿Hasta cuándo permanecerá la comunidad internacional indiferente ante esta tragedia?
Desde hace meses, analistas advierten que la violencia desatada en Gaza podría derivar en una crisis regional de gran escala. Sin embargo, los llamados al alto al fuego han sido sistemáticamente ignorados o vetados en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Con información de:
Deutsche Welle (DW)


